Enópata wine bar
Sábado, 11 de octubre de 2008 por paco | Categoría: RestaurantesEnópata, Plaza del Arzobispo 5. Valencia, 46003. Teléfono 963.259.150
Fecha de la visita 3 de octubre de 2008.
Segunda visita a este extraordinario local, tras la realizada el pasado día 26, delicia de los amantes del buen vino. Esta vez a mediodía, para catar unos vinos, e irremediablemente y gozosamente, acabar comiendo.
En esta ocasión pedimos la carta, para ilustrarnos sobre la extensa oferta que brinda este local de vinos, dicho sin ningún ánimo peyorativo, al contrario, ojalá hubiese muchos más.
La carta, ordenada alfabéticamente por países, ofrece un gran recorrido por todas las zonas más importantes del mundo, recogiendo una selecta representación de los vinos de cada lugar.
Mientras ojeábamos la carta se nos acercó Juan Ferrer, y con motivo de una cata sobre manzanillas que estaba organizando para una fecha cercana, nos ofreció empezar con una manzanilla pasada “La Bota”, con treinta y dos años de crianza bajo velo, sí 32 años. Una manzanilla como no había probado nunca, a quien le interese lo mejor es que se lea el enlace marcado.
Para acompañar la manzanilla pedimos un cazón en adobo. Al principio yo tenía mis reservas, pues soy poco amigo de los vinagres y menos aún para acompañar al vino, pero este estaba muy ligeramente adobado, lo que agradecí infinitamente. Exquisito.
Mientras degustábamos la manzanilla y el cazón, acabamos de decidirnos por un pequeño recorrido internacional. Elegimos un vino francés, Vieux Chateau St. André, de la zona de Sant Emilión, un vino sudafricano Kanonkop, de la zona Stellenbosch y para finalizar un vino argentino, Finca La Anita, de la zona de Mendoza. En esta ocasión nos quedamos sin probar el Clos Dominic Selecció Miriam 2006, pero habrá otra oportunidad, lo tengo en la agenda.
El orden para disfrutarlos nos lo sugirió Juan Ferrer y acatamos su sugerencia sin rechistar, por algo él conocía los vinos y nosotros no.
El Vieux Chateau resultó un vino muy agradable de beber, muy fino y elegante, aromático y con un paso de boca excelente, como corresponde a los vinos elaborados con uvas merlot. Hay quien dice que los vinos de merlot son muy femeninos, yo no estoy de acuerdo, para mí son elegantes y de un postgusto exquisito, pero calificarlo de femenino me parece incorrecto. Tampoco creo que existan vinos varoniles.
El Kanonkop, vino elaborado con la variedad de uva pinotage, derivada de un cruce de la pinot noir y la censault, es un vino curioso, a mí me recuerda bastante al pinot noir pero con más potencia, más aromas. Un descubrimiento.
El malbec de “Finca La Anita”, resultó ser el más potente de los tres, en cuerpo, aromas y postgusto. Persistente en boca y muy agradable.
Estos tres vinos fueron acompañados de un exquisito solomillo de buey, al punto, sabroso y muy conseguido.
Para acabar la comida tomamos una grappa de vino, no de hollejos, como habitualmente se hacen los orujos y grapas. Aromas increíbles, jamás había olido un aguardiente con tanto aroma, pedir grappa Brava uva antica, no saldréis defraudados.
El apartado del café, asignatura pendiente de muchos restauradores, Juan Ferrer la aprueba con nota. Nos sirvieron un café muy aromático, suave y con cuerpo, marca Lavazza. Nos contaba que le costó conseguir que se lo sirvieran, pero parece que valió la pena el esfuerzo. Yo repetí.
Un día más disfrutando con los vinos y la erudición de Juan Ferrer. Volveré.
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Interesante este nuevo templo del vino. No es muy habitual encontrar lugares donde se preste más atención al vino que a la propia comida (que no dudo que es exquisita). Tengo ganas de ir y probar esa selección de vinos que ofrece (y eso que no soy especialmente aficionado) y, sobre todo, de ese café del que tanto hablas (y al que soy muy aficionado).
Una curiosidad: no has hablado en ninguna de tus visitas del precio medio del local (y es algo que a los mileuristas nos preocupa). ¿Demasiado caro o sencillamente olvidaste el detalle de comentarlo?
Un abrazo,
javi
Realmente es un lugar a visitar, sobre todo para formarse una opinión propia. A mí siempre me ha gustado ser el que cuenta las cosas, no al que se las cuentan, tal vez por eso estoy metido en esta empresa.
El café es realmente bueno. Hay que probarlo, como todo lo demás. En tu caso seguro que encuentras quien te acompañe.
Con respecto a los precios, no los he puesto conscientemente, porque a determinados niveles el precio es una cuestión relativa. No es lo mismo pagar un euro por una lata de paté que diez euros por un foie de oca. Sale más caro el paté.
No obstante la carta de “Enópata” es lo bastante amplia como para poder ajustarse a todos los bolsillos.
el sitio se sube bastante de precio .
El precio siempre depende de lo que se elige, en cualquier otro sitio puede subirte la cuenta en el menor descuido. ¿No te ha pasado nunca? Aquí la calidad es indiscutible, el trato de la materia prima impecable y la exclusividad del producto inapelable. De acuerdo que no es para ir todos los días, pero si vale la pena ir de vez en cuando.
Gracias por tu opinión.