
Es este un local pintoresco en el que se come muy bien. Ellos se definen como una taberna con alma de gran restaurante, pero creo que es algo más, se nota que hay una responsabilidad evidente por hacer las cosas bien, empezando por la materia prima de calidad y proximidad, también se percibe una gran inquietud por una mejora continua y un compromiso con el entorno. La carta es de producto eminentemente marinero y con un amplio apartado de arroces, he contado quince. Todos muy apetitosos.

Nos ofrecieron este aceite de oliva virgen extra ecológico. Proveniente de aceitunas arbequinas seleccionadas de fincas de secano recuperadas de las montañas del Camp de Tarragona mediante técnicas de agricultura regenerativa. Un aceite intenso, amargo y picante de categoría premium. Extraordinario

De aperitivo nos sirvieron esta crema de berros con una mousse de anguila ahumada. Estaba tan buena que cuando me dí cuenta ya me la había tomado casi toda sin haber hecho la foto.

Sin ningún género de dudas puedo decir que este sencillo plato fue uno de los mejores que tomé en mis días en Tarragona. Chipirones encebollados con alubias blancas, ajo y perejil. Estaban riquísimos.

Un plato mixto muy apetitoso, ingenioso aunque con exceso de sabores dulces para mi gusto. Morro de bacalao con ciruelas, orejones, piñones, cebollitas, longaniza y jugo de asado de ave.

Arroz a la “masqueta” con azafrán, alcachofas y almejas. Arroz a la masqueta (o mascletà de arroz) es un plato tradicional de la cocina de barca de los pescadores de Tarragona, la clave consiste en verter el caldo hirviendo directamente sobre el aceite muy caliente antes de añadir el arroz, lo que provoca una emulsión inmediata. Resulta un arroz meloso con un cierto parecido a un risotto.

De postre nos pedimos este semifrío de queso fresco, chocolate blanco, pomelo y sorbete de limón. Tenía muchos sabores agrupados, el cítrico y amargo del pomelo, el dulzor del chocolate y el ácido del limón. Muy refrescante.

El vino elegido fue sugerencia de la sumiller Astrid Schöm. Nos propuso este Chardonnay con Garnatxa Blanca de la Bodega Mas Vicenç, de la cosecha de 2024, fermentado y criado en roble. Se caracteriza por su excelente combinación de aromas florales, como azahar, junto con suaves notas de plátano, canela y pastelería. En boca presenta una textura cremosa con un final delicado y persistente. Fue una excelente recomendación.
Este restaurante ubicado en la parte alta del casco antiguo de Tarragona es una opción muy acertada.