
En nuestra visita a San Sebastián, a pesar de que nos centramos en la cocina de "pintxos", que es la parte de la gastronomía más popular y frecuentada en esta ciudad, no hay que olvidar que existe una importantísima cocina vasca (Arzak, Berasategui, Subijana, Aduriz, Elizondo, Goñi, etc...) que ha sido pionera en el despegue de toda la tendencia actual que ha puesto a la gastronomía española en primera línea mundial. Pues atendiendo a esa circunstancia tan relevante no podíamos dejar de probar alguno de sus restaurantes y de forma aleatoria elegimo este Abakando. Un restaurante que dispone de vivero propio de mariscos, lo cual es una garantía de calidad y frescura. Además de tener en su carta gran cantidad de platos típicos de la cocina de la tierra. Destaca por aclamación popular, según consta en las redes sociales, su arroz de bogavante, que no probamos por haber ido en las dos ocasiones por la noche. La segunda visita prueba que nos gustó en la primera ocasión.

Hemos empezado con unas ostras rugosas, sabrosas y fresquísimas.

Después unos chipirones que en carta aparecen con el nombre de "Txipirón Pelayo", son unos chipirones encebollados acompañados con una salsa de tinta.

Llegaron estas gambas blancas de Huelva a la plancha. No hace falta comentar, la vista es bastante elocuente.

También pedimos unas vieiras la plancha. Espectaculares

Y unas croquetas caseras de txangurro que estaban exquisitas.

Seguimos con más txangurro pero este a la donostiarra.

Tenía muchas ganas de probar la tortilla de bacalao, aquí en su tierra y me encantó.

Un bacalao a la brasa con pimentonada. Fantástico.

El primer día pedimos de postre este queso Idiazabal. Muy bueno.

El segundo día de postre tomamos este bizcocho, que no recuerdo su nombre, pero sí que estaba bueno.

Para beber en las dos ocasiones tomamos este Gañeta, un "Getariako Txakolina" clásico. Elaborado 100% con la variedad autóctona Hondarrabi Zuri. Tenía un aroma abierto, con mucha fruta, que nos recordaba a cítricos y frutas exóticas. Y un paso por boca, redondo, agradable y persistente. Con un final intenso y ligeramente ácido. Interesante y muy agradable.
Esta fue nuestra grata experiencia que repetiremos el día que volvamos a San Sebastián.