Les Marines. Casa Federico. Denia. Alicante
Jueves, 12 de agosto de 2010 por paco | Categoría: RestaurantesUn caluroso miércoles de agosto decidimos ir a comer a Denia, buscando la brisa y el mar. Elegimos este restaurante, porque nos habían dicho que hacían “fideuà negra”. Se llama Les Marines, aunque todo el mundo lo conoce por Casa Federico. Está en la calle Ausias March 22 de Denia CP 03700. Teléfono 965783041.
Es un sitio muy popular, tienen dos turnos de comedor, el primero a las 13’30 y el segundo a las 15’30, lo cual ya da a entender como va a estar de concurrido. Cuando llegamos nos propusieron comer en la terraza, pero como había cesado la brisa pedimos comer dentro, pensando en el aire acondicionado. Vimos un único aparato de aire que a pesar de sus esfuerzos no conseguía refrescar el ambiente, optamos por abrir una ventana que daba a una de las terrazas. Pasamos bastante calor. Contando con el comedor interior y las dos terrazas la capacidad del restaurante es grande y además doblan las mesas (¿crisis, que crisis?).
El servicio es numeroso pero no funciona como debería, ya que tardaron en ponernos la mesa, tuvimos que pedir una cerveza cuatro veces y también se demoraron en tomarnos la comanda. Los primeros platos salieron a la mesa con buen ritmo, no así el arroz. Pero ya digo, los camareros no paraban de ir y venir, por eso parece mas bien desorganizado que falto de personal.
Al ser un restaurante de costa, la opción de la carta estaba clara para nosotros, vista la oferta, optamos por tomar unas tapas típicas y un arroz, ya que resultó que la fideuà negra no la hacían ni la habían tenido en la carta nunca. ¡Información fidedigna por nuestra parte se llama a esto! El camarero tuvo la amabilidad de plantearle a la cocina si se podía hacer esta fideuà, pero dijeron que para la próxima vez.
La carta de vinos está bastante bien escogida, con suficiente oferta y una atractiva presentación, con unos precios moderados. Nosotros elegimos un Heretat de Cesilia. Vino elaborado en Novelda (Alicante) con las variedades cabernet sauvignon, syrah y petit verdot, con una crianza en barrica de 12 meses. Es un vino muy agradable de tomar, con intensidad aromática y buena estructura en la boca. Su precio 15 euros.
De primera entrada tomamos una tapa típica “gambeta amb bledes” (camarón con acelgas). Un plato original, sencillo de elaborar pero sabroso, aunque su contenido se ha reducido en los últimos tiempos.
Después tomamos unos “sepionets” (sepias pequeñas) a la plancha con su tinta, que estaban realmente sabrosos, frescos y muy tiernos. Fue lo mejor de la comida sin ninguna duda.
La sorpresa fue que nos encontramos que todos llevaban su jibión sin quitar, aunque salía con mucha facilidad.
La tercera entrada fueron unas “coques de dacsa” (tortas de maíz) con pisto y huevo rallado, algo que no dejó huella en nuestras papilas gustativas. Sin pena ni gloria.
Después, ¡pero mucho después!, llegó el arroz. Nos habíamos sentado a la mesa a las 15’30 y el arroz llegó a las 16’48. Salió sin reposar, ya que todavía tenía el corazón del grano de arroz por cocer, a los pocos minutos estaba en su punto. La capa de arroz era muy fina, estaba sabroso y algo aceitoso. Llevaba tinta, aunque a la vista no lo parecía.
No tomamos postres. Con dos cervezas, dos cafés, el pan (2’40 €) y el vino pagamos 34 euros por personas. Me parece que es un restaurante para ir fuera de temporada.
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Ahí hemos estado y coincido contigo en cuanto a que es ‘demasiado’ grande, y en cuanto a la desorganización del personal… el detalle de volverse de la mesa ‘de vacío’ habiendo botellas y platos para retirar es bastante indicativo de la profesionalidad del servicio… ¿no crees?
Eso sí, tiene MUCHA fama en la zona, de ahí lo de los turnos y que esté siempre hasta arriba.
No tengo un paladar educado, pero si aprecio un punto de arroz correcto, bien reposado, y no una pasta blanda prematura…A veces, encuentro mejor las sobras en la cena, que el plato de la comida… Que complicado parece tratar nuestro arroz! Un placer leerte!
Si, hay que ir en Invierno.
Yo disfrute mucho comiendo en este restaurante, y principalmente no acudo en verano por el calor y el agobio, pero cada vez que paso lo recuerdo con cariño.
Mi comentario es sobre Casa Federico. Llevo mucho años yendo a este restaurante por su calidad aunque su precio es bastante elevado sin pasarte, pero bueno todo esta delicioso, mi queja es sobre el servicio, hace mucho tiempo que voy y todavía no he pillado a uno de todos los camareros que trabajan allí que sea un poco simpático y sabes que pasa que eso me resta de ir más veces aunque aún voy más veces de las que debería y conozco a mucha gente de Denia que piensa igual que yo, son camareros antipáticos, con cara de amargados y que parece que los clientes les molestemos. Hoy sin ir más lejos estaba con unos amigos y había niños y uno de ellos a tropezado con un camarero , y este se ha encarado a la madre del niño diciendo que cuidado con la niña a lo que la madre de esta le ha contestado que donde se la mete si llevamos media hora de pie esperando que nos den la mesa que teniamos reservada y que no estaba preparada. Esto demuestra la poca profesionalidad de estos camareros que más vale que cambiasen de oficio o hiciesen un curso de buenos modales.