Restaurante Les Maries. Burjassot. Valencia
Sábado, 9 de enero de 2010 por paco | Categoría: RestaurantesTiene encanto, es lo que se suele decir de los sitios que han sabido armonizar una estructura no pensada para el uso final que se le ha dado. Este es el caso, una vivienda residencial, desconozco la época en que fue construida pero calculo que en la primera mitad del siglo pasado. En su día estaría en las afueras del núcleo de población de Burjassot 46100, en lo que hoy es la Avenida Pí i Maragall número 32, teléfonos 963 643 209 – 653 302 003, y que se sigue conociendo como la zona de Les Maries, de ahí toma su nombre este restaurante. Linda con la zona del polideportivo de Godella. Este dato es para los que conocen los alrededores.
Como he dicho el local es un chalet, provisto de pequeños jardines a su alrededor, con posibilidad de comer en una terraza si el tiempo acompaña, el interior de techos muy altos, paredes claras y decorado con muebles de la época. Dispone de varios comedores ubicados en las distintas dependencias de la estructura original, ya que la distribución sigue siendo la de una vivienda familiar.
El servicio de sala atento, con buena disposición y buen ritmo en la presentación de los platos, aunque algo falto de soltura en su cometido, esto se solucionará seguro con un poco de tiempo. El servicio del vino se limita a la presentación y primera cata, aunque personalmente para mí es suficiente, cada día prefiero más esta opción, servirme yo cuanto me apetezca y cuando se me antoje.
La carta de vinos, aunque no es muy extensa es interesante, con algunas referencias poco usuales y muy acertadas para mi gusto. Tomamos un Mas de Leda 2006, el hermano menor de un gran vino que me encanta. Este, sin estar a la altura del titular de las Bodegas Leda, está muy bueno. Elaborado con la variedad tempranillo en la zona de Castilla y León, por los hijos del enólogo Mariano García (Bodegas Mauro), Alberto y Eduardo junto a César Muñoz. Es un vino potente en boca y afrutado, con aromas que recuerdan su crianza en madera. Muy buena la relación calidad precio.
La carta de platos es innovadora, de mercado, con inspiración tradicional, como ejemplo los gazpachos de bogavante, plato que encargamos, el resto lo dejamos en manos de Jaime Plasencia, el joven y experto chef que dirige la cocina.
De aperitivo nos presentaron un chipirón con salsa romesco y huevas de trucha. Nos gustó mucho, el chipirón estaba muy tierno y la presentación nos pareció bastante original.
De primer plato nos sirvieron una ensalada fresca, muy tradicional pero con un producto de buena calidad. Llevaba salmón y queso de cabra. Un buen principio para preparar el paladar, aunque de entrada nos sorprendió la elección de este plato por su sencillez.
El siguiente fue un salteado de setas con crujiente de patata, yema de huevo, jugo de carne pintado en el plato y queso parmesano rallado. Uno de los platos más conseguidos desde mi punto de vista. La yema cruda le da un toque especial.
A continuación sacaron un “envoltini” de vieira con jamón ibérico, espárrago y cebolla confitada, acompañado de una crema de balsámico de Módena con semillas de sésamo. Este plato estaba muy correcto, pero no me sorprendió a pesar de estar bien realizado y estupendamente presentado. Será que la vieira se ha popularizado tanto que ya está omnipresente en todas las cartas de casi todos los restaurantes.
El plato que nos sirvieron después fue un derroche de producto. El gazpacho de bogavante, gambas, rape y setas estaba espectacular, sabroso y abundante. Una originalidad convertir un plato de monte en uno marinero, esta es la segunda vez que lo pruebo pero me sigue pareciendo una gran idea. La base de la cocción de la torta manchega debía ser un suquet de pescado que estaba muy acertado y el bogavante en su punto. Una elaboración destacable.
De postres tomamos una crema quemada de coco y vainilla, que estaba buena, inspirada en una crema catalana.
El otro postre fue una sopa de cítricos con helado de yogurt griego. Una macedonia de frutas con su helado de yogur, bien combinado, refrescante y apetecible.
Para finalizar la comida nos ofrecieron un sorbete de mojito que facilitó bastante la digestión, ya que las cantidades de los platos resultaron abundantes.
En conclusión este me parece un buen lugar que deberán descubrir y conocer aquellos que disfruten con la gastronomía. Buen producto, buena presentación, originalidad, buena atención, un entorno con un cierto romanticismo y a un precio inmejorable. Lo pagado por persona no llegó a los cincuenta euros.
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En general parecen buenos los platos que tomasteis, pero el gazpacho de bogavante, pues no me parece mas que un arroz de bogabante que le han sustituido el arroz por torta de gazpacho, que es el único ingrediente del plato que coincide con un autentico gazpacho de monte. Vamos, que me quedo con el arroz de bogavante y con el gazpacho de monte, la mezcla de ambos no me es atractiva.
Te aseguro que no tiene nada que ver el arroz con el gazpacho. Saben diferente.
La otra ocasión en que lo probé fue en el Mesón dell Pincelín de Almansa, aquel llevaba almejas y gambas y algún pescado que ahora no recuerdo pero está publicado en un post del blog, aquel me impresionó pero este también, a pesar de haber probado algo parecido.
Si tienes ocasión pruébalo que te gustará.
Hola,en mi opinion el gazpacho de bogavante es un pato “cojonudo”.La torta de gazpacho es apicable casi para cualquier plato en sustitucin del arroz.
SALUDOS.
respecto al comentario anterior el teclado funcionaba mal asi que lo reedito
Hola,en mi opinion el gazpacho de bogavante es un plato cojonudo.Latorta de gazpacho es aplicable casi a cualquier plato en sustitucion del arroz.
SALUDOS.
Hola amigos del buen comer, si os gusta el buen arróz no dudeis en ir a LES MARIES a comer un arróz del senyoret, en mi opinión es el mejor arróz que me he comido en mi vida, el arróz está en su punto y el marisco muy fresco, y si nos ponen un buen vino ( que lo tienen ) y musica de jazz de fondo solo nos falta que encima calidad precio sea bueno. PUES LO ES. sin más teneís que ir a probarlo.
Y DE PICAR HUEVO CRUJIENTE no decepciona. ( IMPRESIONANTE SIN MAS )
UN SALUDO A TODOS.
Hola Salvador, yo creo que se había entedido bien tu mensaje, pero gracias por repetirlo. Estoy de acuerdo contigo, es un plato muy conseguido.
Hola Toni. ya veo que eres un fan de Les Maries. Es cierto todo lo que cuentas, es un sitio muy agradable y donde se come bien.
Lo importante en estos sitios es que mantengan una cierta regularidad en el nivel, veremos si es así.
Miguel , lunes 1 de febrero 16 hrs.
.He comido varias veces en Les Maries y pienso que es un buen restaurante con una muy buena cocina , se nota la presencia de buenos profesionales , un buen servicio , con una carta de vinos de una media de calidad muy buena. Todo esto en un ambiente muy agradable y acogedor que invita a la charla de sobremesa .
.Respecto a los precios , creo que son muy buenos para una cocina de tanta calidad .
Nosotros estuvimos el otro dia comiendo y estaba todo exquisito, la unica pega fue la carrillada que aunque se deshacia de tierna al servirla sola sin un poquito de salsa resultaba algo incomoda de tomar. A nosotros no nos ofrecieron mojito, hubiera sido el detonante para volver, pero en general todo muy muy cocinado. El personal de sala un poco demasiado parco.
Estuve comiendo en Les Maries con mi familia, el sitio y la comida muy bien, el trato por el personal…deja muuuchoooo que desear. Entiendo que al cliente NUNCA se le tiene que echar por cara que la comida no está preparada…Teníamos el arroz para las 14:30 y a las 15:30 ni si quiera estaba en la mesa..(sólo había 2 mesas más a parte de la nuestra.)…en fin…muy decepcionante, lástima que por un trato así..se eche por tierra una comida como la que nos sirvieron…En cuanto al precio…No estuvo mal…calidad precio muy correctos…Eso si..puedo decir..que no volveré a pisar un sitio como ese…por muy buena comida que hagan…
Hace unas semanas mi familia y yo fuimos a comer a este restaurante. Para empezar tardaron media hora en traer la bebida, aunque éramos los únicos que estaban en el restaurante, en ese momento. Pese a presentar una carta bastante limitada y típica de este tipo de restaurantes que intentan ser exclusivos, mucho foie, mucha mermelada y mucha cebollita caramelizada, no tenían alguno de los platos. Estas cosas pueden ocurrir en cualquier restaurante, pero lo que no se puede consentir es la mala educación de la que hizo gala el encargado de éste. Habíamos pedido una paella para 7 personas pero después llamamos para pedir 2 raciones más, a lo que no nos pusieron pega alguna, pero después de estar allí casi una hora y tener los entrantes ya digeridos y en la planta de los pies nos dicen que al arroz le faltan 20 minutos. A los adultos nos daba lo mismo, pero teníamos 4 niños que a las 15:30 de la tarde solo llevaban en el cuerpo 2 miniaceitunas, cuando la comida estaba encargada para las 14:30. Así que le transmitimos a la camarera nuestra queja: que la comida estaba encargada para las 14:30 y el arroz no tarda más de 20 minutos en cocerse. A los pocos minutos se presentó el encargado al que le comentamos que si nos hubiesen comunicado que la paella se iba a demorar tanto por dos raciones más de arroz hubiésemos pedido otros 2 platos distintos a lo que el encargado respondió de muy malos modos que no le dijéramos como tenía que hacer su trabajo. Dicho esto zanjamos el tema, pero lo que iba a ser una celebración acabó convirtiéndose en un velatorio. Pese a la falta de educación mostrada hacia los clientes y en contra de lo que todos pensábamos en ese momento, permanecimos guardando las formas, cosa de la que seguimos arrepintiéndonos enormemente ya que lo correcto hubiese sido pagar las consumiciones realizadas hasta el momento y marcharnos automáticamente del lugar. Entiendo que lo de que el cliente siempre tiene la razón no es fácil de aplicar, yo también he trabajado de cara al público y a veces tienes que morderte la lengua, pero una cosa es no dar la razón y otra humillar a tus clientes.
Sinceramente, prefiero comerme un bocadillo en cualquier barucho de mala muerte donde tengas un trato cordial antes que volver a este chalet convertido en restaurante que pretende mucho pero se queda en poco.
Por todo ello, decir que mi valoración personal hacia el restaurante y su encargado es nefasta.
Mi familia y yo a Les Maries no volvemos
El sabado pasado reserve una mesa para comer con la familia y tambien reserve un arroz del señoret que me recomendaron unos amigos que ya habian estado, la verdad es que el sitio me impresiono apesar de que ya me lo habian comentado, nos sentamos en una mesa con un ventanal con bonitas vistas. La comida muy buena, pedimos sepia con pesto y setas variadas, una escalivada y el arroz del señoret, muy rico.
El servicio muy amable y atento. La verdad es que es un gran descubrimiento ya que repetiremos seguro, nos encanto.