<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Restaurante Pichorradicas, Tudela, Navarra</title>
	<atom:link href="http://www.ojoalplato.com/archives/2090/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ojoalplato.com/archives/2090</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 31 Jan 2012 13:45:48 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=</generator>
	<item>
		<title>Por: Javier</title>
		<link>http://www.ojoalplato.com/archives/2090/comment-page-1#comment-6576</link>
		<dc:creator>Javier</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Aug 2010 13:45:40 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.ojoalplato.com/?p=2090#comment-6576</guid>
		<description>Estuve en Tudela precisamente elaborando un reportaje gastronómico y este local no se encontraba entre los que me habían recomendado como obligatorio. De hecho, iba de camino a comer en uno de estos sitios consagrados cuando una pareja de extranjeros me preguntabaron por el restaurante. Les dije que no era de allí y me quede con el sonoro nombre del local &quot;Pichorradicas&quot;. Esperé a que les indicara un paisano y fui tras ellos. Estaba justo al lado, en una calleja pequeña y no llamaba la anteción. Me picó la curiosidad y la verdad es que me alegro de haber improvisado. Estos descubrimientos suelen ser los más gratificantes.
El local estaba concurrido, al parecer con habituales del restaurante, y me sentaron ennuna mesa, pequeña para dos... pero eso no importa si lo que viene detrás es de la calidad de lo que me sirvieron a mi.
Por motivos profesionales me fui a por lo que me sonaba más de la zona, con productos autóctonos y representativos. Así que para empezar pedí unos Cardos con salsa de almendra. Una ración abundantísima que me terminé con gran deleite. De segundo pedí una Paletilla asada de cordero con sopas de pan que quitaba el hipo. Curjiente y sabrosísima por fuera y por dentro se deshacía sin necesidad de cuchillo... y todo esto montado sobre una sabrosísima cama de pan y verdura (borraja diría yo) conun regusto nada pesado de ajo. 
La calidad y abundancia (que hoy en día es decir mucho) de lo que comí compensaron la frustración de no haber podido probar otros platos que me apetecieron, como las cebollicas estofadas, el jarrete de cordero al chilindrón o el rabo estofado al vino.
Y de postre un granizado de Pacharán, muy navarro también. El vino también lo pedí navarro, pero por copas, por aquello de conducir, aunque no recuerdo que fuera nada reseñable, quizás porque soy de los que prefiere tocar la botella y acabarla de una sentada.
El precio creo que se quedó en 50 euros y un piquillo.... En fin, que lo recomiendo fervientemente y que me está entrando hambre según escribo esto,</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estuve en Tudela precisamente elaborando un reportaje gastronómico y este local no se encontraba entre los que me habían recomendado como obligatorio. De hecho, iba de camino a comer en uno de estos sitios consagrados cuando una pareja de extranjeros me preguntabaron por el restaurante. Les dije que no era de allí y me quede con el sonoro nombre del local &#8220;Pichorradicas&#8221;. Esperé a que les indicara un paisano y fui tras ellos. Estaba justo al lado, en una calleja pequeña y no llamaba la anteción. Me picó la curiosidad y la verdad es que me alegro de haber improvisado. Estos descubrimientos suelen ser los más gratificantes.<br />
El local estaba concurrido, al parecer con habituales del restaurante, y me sentaron ennuna mesa, pequeña para dos&#8230; pero eso no importa si lo que viene detrás es de la calidad de lo que me sirvieron a mi.<br />
Por motivos profesionales me fui a por lo que me sonaba más de la zona, con productos autóctonos y representativos. Así que para empezar pedí unos Cardos con salsa de almendra. Una ración abundantísima que me terminé con gran deleite. De segundo pedí una Paletilla asada de cordero con sopas de pan que quitaba el hipo. Curjiente y sabrosísima por fuera y por dentro se deshacía sin necesidad de cuchillo&#8230; y todo esto montado sobre una sabrosísima cama de pan y verdura (borraja diría yo) conun regusto nada pesado de ajo.<br />
La calidad y abundancia (que hoy en día es decir mucho) de lo que comí compensaron la frustración de no haber podido probar otros platos que me apetecieron, como las cebollicas estofadas, el jarrete de cordero al chilindrón o el rabo estofado al vino.<br />
Y de postre un granizado de Pacharán, muy navarro también. El vino también lo pedí navarro, pero por copas, por aquello de conducir, aunque no recuerdo que fuera nada reseñable, quizás porque soy de los que prefiere tocar la botella y acabarla de una sentada.<br />
El precio creo que se quedó en 50 euros y un piquillo&#8230;. En fin, que lo recomiendo fervientemente y que me está entrando hambre según escribo esto,</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

